Letrilandia os acompaña en los primeros días de colegio

Septiembre es el mes en el que comienza el curso escolar. Septiembre viene del latín “septe”, siete. Y qué casualidad, en diferentes tradiciones y culturas, el siete es un número mágico. Así que empezaremos las clases en un mes mágico.

Para los niños y niñas que comienzan la etapa de infantil todo es nuevo:

  • El colegio
  • La clase
  • Los maestros
  • Los compañeros
  • Las emociones

¿Y qué podemos hacer los maestros y las familias para que la incorporación de los más pequeños al colegio sea buena? Tener en cuenta que cada niño va a asumir esta nueva etapa de forma diferente. Algunos estarán a gusto desde el primer momento y a otros les costará un poco más adaptarse.

PERIODO DE ADAPTACIÓN DE PRIMERO DE INFANTIL

En el periodo de adaptación de los más pequeños:

1.-Intentaremos que el niño se sienta seguro.

Y cómo lo hacemos, confiando en nuestros pequeños, dándoles el tiempo que cada uno necesita y aportándoles seguridad.

En su periodo de adaptación les dará seguridad:

  • Conocer el nombre de su maestra o maestro
  • Conocer el nombre de sus compañeros de clase.
  • Conocer su clase, los espacios y objetos que hay en ella.
  • Conocer el resto del centro escolar: vestíbulo, aseos, clases de otros niños, patio de recreo…

2.-Crearemos en clase un ambiente agradable y acogedor y desde casa les transmitirem0s una actitud positiva.

Los primeros días, los maestros y familias hemos de estar sonrientes, relajados y pacientes, sabiendo que habrá niños que llorarán al separarse de los padres.

– En el colegio:

Les hablaremos con cariño, nos presentaremos, les preguntaremos sus nombres, jugaremos y cantaremos alguna canción que supongamos que conocen. Más adelante les enseñaremos canciones vocales.

– Desde casa:

Si ya el primer día los niños vienen contentos al colegio estupendo. Si no es así y lloran, los padres podemos ayudar:

  • Con actitud positiva. Les hablaremos con tranquilidad, explicándoles que en el cole lo van a pasar muy bien con su maestra o maestro y sus compañeros y que cuándo salgan estaremos otra vez juntos.
  • Con paciencia, ayudándoles a identificar sus emociones: En el periodo de adaptación, en la mayoría de centros de educación infantil podemos estar en clase con nuestros pequeños para que se familiaricen con la nueva situación. Si finalizado el periodo de adaptación aún lloran o comienzan a llorar al quedarse en clase, les diremos: “Entiendo que lloras porque estas triste. Ya verás como el cole te va a gustar. Vas a estar con tu maestra y tus compañeros jugando y aprendiendo muchas cosas y luego vendré a buscarte”. Confiaremos en nuestro pequeño y antes de darnos cuenta habrá superado el llanto y el miedo a lo desconocido, todo tiene su tiempo y debemos ser pacientes.


3.-En clase los maestros fomentaremos los juegos libres.

Si se programan como primera actividad del día, los pequeños vendrán más motivados al colegio. Comenzarán a identificar el colegio con juego y niños y de esta forma les ayudaremos a que superen el miedo inicial a dejar la seguridad de su casa. Más tarde se convertirán en juegos para aprender a leer y escribir.

Incluso encontrarán otras actividades de lectoescritura que desarrollarán con el transcurso de los meses.

4.-Y cómo no, será muy importante la hora del cuento.

Es una actividad que tiene que estar presente en el aula de los pequeños porque aporta afectividad, cercanía, conversación, atención, imaginación, creatividad…

En la narración de cuentos los maestros usaremos todos los recursos teatrales de los que seamos capaces y también podemos seguir estas indicaciones cuando los padres contemos cuentos en casa:

  • Cambio de voces: de niño, de lobo feroz, de cerditos, de miedo, de enfado, de cariño, nerviosa o tímida…
  • Los niños reproducirán algunas de estas voces, repitiendo la frase que hayamos dicho.
  • Tenemos que dar opción a que los niños intervengan en la narración del cuento, por ejemplo: llamando a la puerta, gritando para espantar al lobo, imitando la lluvia, los truenos, el viento, el chirriar de una puerta, el ruido de una moto o coche, el trotar de los caballos, la risa, el llanto, toser, estornudar. También repitiendo algún estribillo del cuento: ¡No te abriremos, lobo no!
  • Los niños no son simples espectadores que escuchan el cuento, sino que tenemos que conseguir su participación activa, ellos son los protagonistas, los educadores los acompañamos.

Además los libros y cuentos para aprender a leer divierten al niño.

La hora del cuento es muy importante en clase y también lo es en casa. Hagamos magia. ¡Contemos cuentos a nuestros pequeños!

“Erase una vez, un mes que se llamaba septiembre, su nombre significaba siete. Y sabéis qué su nombre era mágico, así que cuando llegaba siempre había magia. ¿Qué imagináis que ocurrirá cuando llegaba septiembre?…”.

Algunos recomendaciones extraídas del libro de Aurora Usero “Orientaciones prácticas para maestros y padres” 2011

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