Mis alumnos no conocen bien las letras

¿Existen fichas de refuerzo Letrilandia?

Muchos profesores de los primeros cursos de primaria se encuentran con niños que llegan a sus clases sin conocer todavía bien las letras, mientras otros ya las han aprendido. Llegados a esta situación, y con la mejor intención de lograr ese equilibrio de conocimientos en las aulas, nos escriben para preguntar si existen algunas fichas o manuales de apoyo de Letrilandia para ese apoyo o refuerzo en lectoescritura. 

La respuesta es no, ya que no creemos que sea la solución para ese grupo de niños. Pero para explicarlo mejor, hoy nos gustaría contar la experiencia de Aurora Usero, creadora del Método Letrilandia.

las letras

La experiencia de Aurora Usero

Cuando era maestra, Aurora se ofreció voluntaria para trabajar durante la hora del recreo con niños que tuvieran dificultades de lenguaje desde 1º hasta 4º. Le enviaron 5 niños de estos cursos y nos cuenta cómo fue su trabajo con ellos.

Para comenzar les realizaba algunas pruebas sobre su dominio de los conceptos básicos que requiere el aprendizaje de la lectura:

  • Esquema corporal.
  • Lateralidad, incluso la lateralidad cruzada.
  • Conocimiento y dominio del espacio y del folio: arriba, abajo, centro, lados, esquinas…
  • Tamaños: grande, mediano, pequeño…
  • Ordenar por tamaños…
  • Direcciones: ir hacia arriba, hacia abajo, hacia una esquina, hacia el centro, ir derechos hacia arriba, ir torcidos hacia arriba,…
  • Realizar trazos en las direcciones indicadas sobre un folio
  • Conocimiento de formas: cuadrado, círculo, triángulo, rectángulo
  • Observar con los bloques lógicos las diferencias que existen entre ellos (ir comparando de 2 en dos)
  • Encontrar el bloque que tú les definas. Ejemplo: cuadrado grande, rojo, pequeño y grueso.
  • Darles un bloque para que ellos definan sus cuatro cualidades
  • Darles dos bloques del mismo tamaño pero con una cualidad diferente, ejemplo: cuadrado y triángulo.
  • Seguir entregando bloques de dos en dos, pero que tengan otras diferencias como la misma forma y distinto tamaño, color o grosor.

Aquí ellos encuentran pequeñas diferencias en cosas concretas, que pueden manipular. Así que después han de hacer lo mismo en cosas abstractas con mínimas diferencias como son las letras:

  • Observación detalle de una lámina, del vestido de una niña, del pelo de los niño o del distinto tipo de calzado que llevan ese día.
  • Hacer seriaciones.
  • Trabajar la memoria dando palmadas que han de repetir.
  • Dar golpecitos con el lápiz en la mesa que ellos han de repetir, de fácil a difícil.

Una niña le dijo a otra que miraba su cuaderno: “Busca en la boca de la señorita y lo encontrarás”

Una vez que Aurora pudo comprobar que todo estaba bien (con los ejercicios necesarios para lograrlo), comenzó con el reaprendizaje de la lectura, empezando por el lenguaje oral.

El primer ejercicio fue lograr que pronunciasen bien todos los fonemas, como un juego, empezando por las vocales y siguiendo el abecedario. “Vamos a decir palabras que lleven este sonido: bbbbbbbbbbb… ba, bbbbb… be, bbbb… bi, bbbb… bo, bbbbb… bu, bata, bala, bola, bota, bicho, bicicleta…” (pueden decir vaca puesto que no nos importa ahora la ortografía)

Para este ejercicio es importante mostrar nuestros órganos fonadores y hacer observar los labios en la posición correcta. Siempre que luego dictemos alguna palabra, los órganos fonadores deben estar a la vista de los niños e incluso exagerar su posición. La ortografía natural dependerá de esto, puesto que incluso los maestros pronunciamos lo mismo pared, lápiz y lección, y los niños no tienen obligación de saber si todo se escribe con z, con d, o con c.

Cuentos y ejercicios Letrilandia

Simultáneamente con estos ejercicios orales podemos ir contando el cuento de la letra que corresponda empezando por el cuento de Letrilandia, luego el del rey U y todos los demás haciendo los ejercicios necesarios orales y escritos para afianzarlos.

En 1º todos los niños pueden realizar esos ejercicios y si no dominan muy bien la lectura les vendrá muy bien el repaso de los cuentos, la escritura de las letras y de palabras a medida que vayan avanzando, hasta llegar a las frases cortas. (Recomendamos leer la Propuesta Didáctica de lectura de Letrilandia porque ayuda mucho).

Aurora asegura que la niña de 4º curso, que iba en el grupo que trabajó, pasó de suspensos a notables en su última evaluación y las demás subsanaron sus deficiencias y siguieron su curso con normalidad. Y lo más importante, todos ganaron en autoestima, que es lo que pierden algunos niños en 1º por creer que ya están capacitados para enfrentarse a los libros de texto, sin considerar que algunos se incorporan a ese curso con 5 años y el aprendizaje lector no lo tienen afianzado.

Los maestros en el aula

Los maestros deben buscar un rato para atender a esos niños mientras los más adelantados hacen su trabajo de mesa, aunque recomendamos, si es posible, trabajar con todos los niños en lo que se refiere a la adquisición de conceptos madurativos y de la pronunciación de cada fonema.

Con los niños que todavía no puedan seguir el mismo ritmo, fotocopia los ejercicios que probablemente ya hicieron en el curso anterior y que sigan su propio ritmo. Y lo más importante, cualquier pequeño avance que hagan prémialo con una gran sonrisa y una palabra de entusiasmo por lo bien que está trabajando. “Premiar siempre el esfuerzo más que el resultado” es uno de los lemas de Aurora.

Además, Aurora insiste en que “el primer curso actual de los colegios es el más difícil y el que requiere el mejor maestro del centro escolar”.

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